Iñaki y las chicas (continuación)
Iñaki Bahon - 17-12-2007 23:56:03 | Categoria: General
Para entender mejor de qué va todo esto, recomiendo que primero leais un comentario que mi buen amigo Ramón publicó en su blog, y luego seguimos:http://baldinbada.blogspot.com/2007/10/iaki-y-las-chicas.html
Sinceramente, no tenía ninguna intención de revivir un debate nacido aquella fantástica semana que pasé con mis amigos en Lanzarote. Pero dado que mi querido Ramón ha tenido la iniciativa de rememorar aquello, pues nada, que no he podido resistir la tentación de seguir echando leña al fuego.
Como habréis visto quienes hayáis visitado su blog habréis comprobado que su comentario utiliza aquella polémica como punto de partida para reflexionar sobre algunos temas algo alejados de ella. Mi intención es recuperar la esencia de la discusión, y añadir alguna cosa que en aquel momento, o bien no se me ocurrió, o bien preferí no decir.
Para poner en antecedentes a quienes no estuvieron allí, diré que la dialéctica estalló entre los presentes (todos heterosexuales) cuando una de las chicas comentó que no descartaba la posibilidad de que algún día se pudiera sentir atraída por otra mujer. Yo, en cambio, dije que estaba absolutamente convencido de que jamás me podría atraer un hombre, y que si hay algo de lo que estoy absolutamente seguro en esta vida es de mi heterosexualidad.
Varias voces femeninas se levantaron entonces para, primero, cuestionar el que alguien pudiera estar seguro de semejante cosa, y, segundo, para afirmar que enrollarte con alguien de tu sexo no te convierte automáticamente en gay.
Insistí en mantener el primer punto, y rechacé el segundo, mientras que ellas, como un único ser, siguieron oponiéndose a mi postura, cada vez con más vehemencia.
Aseguraban que creían firmemente en la posibilidad de encontrarse con una mujer con la que sintieran una total afinidad, hasta el punto de desear estrechar lazos con ellas, sin que ello les convirtiera necesariamente en homosexuales.
Yo discrepaba por completo: creo que si una mujer se siente físicamente atraída por otra, está claro que debería pensar en ella misma como homosexual o bisexual. Pero mi argumento les molestaba, ya que, como parece que habitualmente hacemos los hombres, yo estaba centrándome únicamente en el sexo. ¿Podría culpárseme por ello cuando estábamos hablando de conductas sexuales?
Para ilustrar mi postura me puse como ejemplo: “¿Y si tengo una relación de pareja durante un año con otro hombre, con el que vivo, me beso, me acuesto? ¿No pensaríais que soy gay u homosexual?”. Ellas insistieron en que no, y yo me quedé bastante desconcertado, teniendo en cuenta que mis amigas son personas razonables.
Lo cierto es que ambos bandos nos exaltamos más de la cuenta tratándose de una conversación entre amigos, pero... reconozco que una de las pocas cosas que me sacan de quicio es que alguien se niegue a aceptar lo que para mí es un argumento irrebatible.
Viendo que el entendimiento era imposible, decidimos que lo mejor sería dejar el tema. Y lo dejamos.
Hasta que Ramón publicó el artículo en su blog.
Así que voy a aprovechar la coyuntura para decir un par de cosas que no dije entonces.
Para empezar quiero decirte, querido Ramón, que por muchos meandros etimológicos que uno quiera recorrer, todo el mundo sabe de qué se habla cuando se habla de homosexualidad, y creo que la inmensa mayoría de la población estará de acuerdo en que, si te excita alguien de tu sexo, resulta evidente que manifiestas una conducta homo o bisexual.
Estoy de acuerdo en que uno puede experimentar en esas épocas en las que aún no tiene definidos sus gustos, pero si a un tío maduro le excitan los tíos, aunque nunca se acueste con otro, para mí está claro lo que es.
Por otro lado, aquel encendido debate sacó a relucir dos costumbres femeninas que me resultan algo irritantes. Por un lado esa costumbre de establecer distingos morales, o al menos cualitativos, cuando se habla de las diferencias entre hombre y mujer; para las mujeres, con demasiada frecuencia, las características propias de los hombres, no sólo son diferentes a las suyas, sino también “inferiores”: ¿Que nosotros tendemos a complicarnos la vida menos que ellas? Es porque somos simples, mientras que ellas son sofisticadas. ¿Que nosotros nos fijamos primero en las tetas de las tías, y ellas en el culo de los tíos? Somos unos salidos, mientras que ellas sólo siguen su programación primigenia que las motiva a buscar el espécimen más apto para co-procrear. Etc.
Así, en el debate de Lanzarote, me resultó desconcertante que, como he dicho, se me acusara de centrarme únicamente en la parte sexual del tema. ¿No era absolutamente lógico que lo hiciera? ¡Estábamos hablando de conductas sexuales!
Pero allí apareció otra característica femenina, maravillosa en ocasiones, y también irritante en otras: la de no distinguir la fantasía de la realidad. ¿Nunca habéis escuchado a una mujer explicar que sería mucho más fácil para ella mantener una relación con otra chica, ya que se entenderían mejor que con un hombre, y que todo sería más fácil? Claro que lo sería, pero ¿cómo se hace eso? ¿Se pone una el interruptor en modo Jodie Foster? En la práctica las cosas no son así de fáciles.
En el caso que nos ocupa, las chicas hablaban una y otra vez de la posibilidad de encontrarse con una mujer con la que pudieran conectar a nivel intelectual, emocional, espiritual, y no sé qué más. Evidentemente yo estaba de acuerdo en que a mí también podía sucederme lo propio con un hombre: ¿quién no ha conocido o conoce un pariente o un amigo con el que siente una gran afinidad, con cuya compañía disfruta enormemente?
Pero no hablábamos de eso.
Y así llegamos al meollo de todo el asunto: que ellas se negaban a seguir con su exposición, y se detenían ahí. La cuestión es que, como he dicho, hablamos de sexo, no (al menos no sólo) de espíritus afines, de mentes parejas, de almas en comunión, o de conjunciones cósmicas. Hablamos, y perdonadme la grosería, de que te apetezca comerle el coño a otra mujer, y de que te mueras porque ella te lo coma a ti.
Así de crudo.
Así de simple.
Así de masculino.
Ahora, replantearé el tema de aquella cuestión, queridas amigas: ¿Realmente sopesáis la posibilidad de que algún día os pueda apetecer realizar este tipo de prácticas con otra mujer?
Por mi parte, ante la pregunta equivalente, tengo muy claro que paso y siempre pasaré.
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Lo siento chicos, Iñaki pasa. Yo también paso, salvo con Federico que me excita hasta límites insospechados.
Lo que no termino de entender de tu razonamiento es la "irreversibilidad" de los gustos sexuales de una persona.
Estamos de acuerdo en que, en general, las mujeres adoptan una posición de superioridad al tratar cualquier tema que tenga que ver con el sexo y/o los sentimientos (¿hay más temas?) pero yo no sé en qué se basa la atracción sexual y, por tanto, no tengo claro qué es lo que origina una atracción sexual entre personas del mismo sexo. Lo que sí tengo claro es que es algo cultural y nuestra actitud a la hora rellenar la lista de "fuckables" responde a una "programación".
Lo más probable es que todo este lío esté originado por el determinismo lingüístico que se deriva de que consideremos que lo homosexual son las personas y no las conductas. Pero necesitamos clasificarlo todo. También las personas.
¿Sabes lo que te digo? Que yo qué se.Comentario de Ramón hace 4 meses y 28 dias
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Aunque yo no estuve en esa discursión (seguramente si hubiera estado no habría participado), no puedo dar la razón a las chicas, porque considero que NUNCA me gustará que ninguna tía me.... prefiero sinceramente que lo haga un chico, pues se que no me sentiré atraida fisica ni "espiritualmente" a ninguna chica, entiendo que cada uno sí puede tener bien claro lo que es y lo que será el resto de su vida, lo que te gusta y gustará y lo que no.
Otra cosa segura es que SIEMPRE que se habla de este tema se "entiende" en relación a conductas sexuales ( a no ser que se diga lo contrario), y como considero que esta cuestión al igual que otras en mi vida son indiscutibles, no pudo concebir la idea de vivir con alguien sin tener ningún motivo, ya sea romántico, por afinidad o porque crees que esa es la mejor solución para una situación (aunque los demás consideren que es lo más estúpido del mundo), no se si será una cualidad o un defecto pero no me gusta dejar nada sin definir (yo en mi línea como siempre).
Ramón, respeto tú opinión aunque no la comparta, considero que las tías podemos hablar de muchas cosas, no solo de.......sexo y/o los sentimientos , no creas que somos tan limitadas, la cualidad que mejor nos define, bajo mi punto de vista, es sofisticadas y porque no más...complejas, que vosotros. ¿ o no?.
Iñaki, comentarte que no todas nos fijamos primero en el culo de los tíos, prefiero mirar a los ojos, es en lo primero que me fijo es muchísimo más atractivo ( o eso creo yo), (que básico ¡No!).
Bueno bonito, como siempre me ha gustado tú escrito.
Un beso. Xao.
Comentario de Marta hace 4 meses y 26 dias
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Marta, por más vueltas que le doy no logro comprender cómo se puede malinterpretar tanto mi comentario como para entender al leerlo que yo piense que las mujeres son/sois limitadas.
Que yo vea, lo único que he dicho es que al hablar de esos dos temas adoptáis una posición de superioridad. No veo que haya ni siquiera insinuado que no podáis hablar de muchas otras cosas, ... aunque lo piense (es broma, es broma).
Pues eso, que no lo entiendo.Comentario de Ramón hace 4 meses y 26 dias
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Buenas Ramón, a lo mejor he interpretado mal tus palabras, que adoptamos una posición de superioridad, cierto, lo mismo es porque con esos temas somos más sensibles, interpreté que al poner (¿hay más temas?), te referías a que solo podemos hablar y tener esa actitud con ellos, lo siento.... ya sabes que también somos MUY suspicaces.
Un beso. Xao.Comentario de Marta hace 4 meses y 25 dias
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