Tatuajes
Iñaki Bahon - 21-05-2007 23:05:25 | Categoria: General
Hace unas décadas, la única persona de fiar que llevaba tatuajes era Popeye. Por aquella época sólo los legionarios, presidiarios, marinos, u otras personas de vida desordenada, lucían en su cuerpo esas supuestas obras de arte cutáneas.Pero ha pasado mucho tiempo desde entonces. Ahora, al igual que las camisetas del Ché, algo que era un símbolo de rebeldía, de cierta posición ante la vida, se han convertido en algo tan revolucionario como llevar vaqueros. Casi ningún tatuaje obedece ya a una actitud contestataria. Ya no quedan rebeldes por aquí; a todos nos gusta demasiado la vida cómoda.
La cuestión es que personas de todas las ideologías y condiciones sociales lucen hoy en su cuerpo dibujos con diversos motivos, colores y tamaños, colaborando a crear una moda tan extendida que, como todas las modas excesivamente extendidas, resulta un tanto molesta.
Personalmente, y gustos aparte, cuando veo a esos chicos y chicas con gran parte de sus cuerpos cubiertos de dibujos multicolores, suelo preguntarme si realmente saben lo que han hecho.
Qué conste que los tatuajes en sí me gustan. O al menos alguno de ellos.
Por ejemplo, encuentro que hay chicas tatuadas muy atractivas y sexys. Me gustan particularmente las que se graban leyendas o textos breves en la zona lumbar, ya que permiten compaginar dos edificantes aficiones, como son la lectura y el sexo anal.
Y también hay tatuajes realmente útiles. Conozco, por ejemplo, el caso de dos hermanos gemelos que acostumbraban a intercambiarse las novias sin que ellas descubrieran que, en realidad, estaban con otro, hasta que ambos se cansaron del juego, y, para evitar futuras confusiones, acordaron tatuarse en el pubis, respectivamente, “Polla A” y “Polla B”.
Incluso he pensado alguna vez en hacerme un tatuaje, claro. Estaría bien, por ejemplo, tatuarse en un hombro el símbolo de “Amenaza biológica”. Además de ser un tatoo (qué asco de palabra) original, las chicas me preguntarían qué significa, y al explicar que las autoridades me han obligado a llevarlo como advertencia ya que he roto el corazón de innumerables mujeres, todas correrían a meterse en mi cama, empujadas por esa conocida predilección femenina por los hombres peligrosos.
Pero, cuestiones sanitarias e higiénicas aparte, existe un problema, una pequeña cuestión que me frena siempre que fantaseo con esta posibilidad: los tatuajes son para siempre.
Sí, sí, ya sé lo que van a decirme: que en realidad se pueden borrar con láser, o algo parecido. Esto es poco más que una excusa para justificar una decisión a menudo alocada; algo así como el que se fuma tres paquetes al día pero se miente a sí mismo diciéndose que puede dejarlo cuando quiera. La realidad es que la historia del láser es cierta sólo a medias. Por supuesto que sí uno tiene un tatuaje en el brazo puede cortárselo con un sable láser, y adiós al dibujito, pero no hablamos de eso ¿no? Lo que debería quedar claro es que borrar un tatuaje requiere un proceso largo, costoso, y que en muchos casos dejará secuelas en la piel.
Así que ante esta perspectiva de compromiso a largo plazo, cuando me planteo tatuarme siempre me frena la visión de mí mismo dentro de unos años mirándose en el espejo y diciéndome “¿Pero quién coño me mandaría hacerme esto?”.
Pero la realidad es que los jóvenes (y no tan jóvenes), se tatúan cada vez más.
Y una cosa son esos dibujos más o menos discretos grabados en zonas que pueden ocultarse con facilidad. Pero cuando veo esos ostentosos estampados cutáneos cubriendo brazos enteros, piernas o cuellos, me pregunto si la persona que se oculta bajo esos pigmentos sabía lo que hacía. Por supuesto que no pasa nada por exhibir llamativos tatuajes si uno se dedica al rock, al diseño de moda, al boxeo... o a dirigir un negocio de tatuajes. Pero claro, estos sectores sólo tienen capacidad para absorber a una pequeña parte de la población. El resto, para bien o para mal, tenemos que dedicarnos a trabajos más mundanos, trabajos en los que ciertas modas no son precisamente algo bien visto.
Es decir, George Clooney estaba muy guapo con su fantástico tatuaje tribal en Abierto hasta el amanecer, pero seguramente alguien que exhibiera un grabado similar tendría bastantes problemas para conseguir trabajo en el BBVA. Igualmente, lucir un dragón en el cuello, una calavera en el brazo, o un aforismo obsceno en los nudillos, no facilitan precisamente la inserción en el mercado laboral convencional.
Temas laborales aparte, está también la cuestión de la forma en la que envejecen estos bonitos dibujos. Como es sabido, los tatuajes van degradándose con los años, los bordes se desdibujan, los colores pierden intensidad... Claro que esto puede paliarse sometiéndose a periódicos retoques, pero existe algo aún más difícil de mantener: el soporte del tatuaje; es decir, el propio cuerpo humano. Lo que en un momento fueron músculos duros y orgullosos, y pieles tersas y níveas, con el tiempo van perdiendo estas características. Con el paso de los años las carnes se ablandan, y las pieles se descuelgan y se llenan de manchas. Ya lo decía el sabio. “¡Cómo se quedan los cuerpos!”
Resumiendo: a causa de la degradación del dibujo y del lienzo, el tatuaje puede cambiar de aspecto de manera bastante desagradable. Lo que ahora es una rosa roja y fresca, dentro de unos lustros puede convertirse en una especie de coliflor pardusca; la sirena de sensuales curvas se transformará en una especie de Gracia de Rubens con manchas y cola de cachalote; y el antiguo y orgulloso unicornio se asemejará más a una burra manchega. Perspectivas, como se verá, bastante poco alentadoras.
Pero bueno, esto es sólo mi opinión, y en absoluto pretendo convencer a nadie de nada. Cada uno es libre de tomar sus propias decisiones, y de cometer sus propios errores.
Y es que mi predicción para el futuro, en este tema en concreto, incluye arrepentimiento y calor. El arrepentimiento vendrá motivado por haber sucumbido a la tentación y a la moda del tatuaje. ¿Y el calor? ¿Por el calentamiento global? No: por verse obligado a llevar manga larga y cuello cisne incluso en pleno agosto.
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Comentarios
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qué mariquilla te pones a veces!!!! que si cómo se ponen los cuerpos, que si viva el sexo anal...
lo que te pasa es que le tienes miedo a las agujas, los tíos con lo que hay que tener se hacen tatuajes sin una lágrima ni un quejío.Comentario de diqueSi hace 11 meses y 27 dias
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Érase una vez que se era, un hombre que tenía miedo a las agujas y de cuyo nombre no quisiera acordarme,...
No, fuera de coña, que "cómo se nos ponen los cuerpos y que viva el sexo anal", cierto.
Aunque es verdad que los tatuajes son muy bonitos (por lo menos esa es mi opinión), también es cierto que hay que tener valor y ganas para hacerse uno, teniendo en cuenta como tú has dicho, que son cosas para toda la vida. Hay que estar convencido de lo que se hace para luego no tener que "arrepentirse" ni tampoco tener que pasar "calor".
Respecto a que los hombres se hagan tatuajes sin una lágrima ni un quejído, no estoy de acuerdo. Considero que hay muchos hombres que tienen lo que hay que tener sin la necesidad de llevar un tatoo (es verdad, la palabra es bastante desagradable).
Un ejemplo de ello, es el caso de George Clooney: que haciéndose o no tatuajes sigue estando buenísimo.
Bueno, Un besazo
Marta.Comentario de Marta hace 11 meses y 27 dias
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era broma, mujer.
mi novio lleva varios y confiesa sin problema que con alguno hasta se mareó del dolor. debe ser muy jodido.
Comentario de diqueSi hace 11 meses y 26 dias
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Y luego soy yo el mariquilla...
Comentario de Iñaki hace 11 meses y 26 dias
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jejeje, se mareó, salió a la calle, se fumó un petardo y entró como un hombre a terminar lo que había empezado.
ahora en serio, también soy de la opinión de que me gustan mucho los tatuajes en los demás, casi siempre. pero no me animo ni dejo que me animen a hacerme uno, por el dolor, por si no me gusta con el tiempo...
creo que el secreto de no arrepentirte una vez hecho es asumirlo como parte de tu cuerpo, como el color de tus ojos, o la forma de tus manos. algo que no va a cambiar.Comentario de diqueSi hace 11 meses y 24 dias
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¿Pero por qué no actualizas? ¡Se te echa de menos!
Comentario de awixumayita hace 9 meses y 21 dias
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Yo estoy completamente de acuerdo contigo, .... Iñaki, aunque sea uno de .... los que escribiste hace tiempo.
Un beso.
Comentario de Marta hace 9 meses y 8 dias
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Has expresado perfectamente mi opinión en relación a los multiples inconvenientes del tatuje, aunque tengo una mas...me producen una profunda sensación de ¿asco? ¿repelus?, no soportaria tener uno sobre mi cuerpo y verlo a diario cerca de mi se convertiria en una dura prueba.
Comentario de Consumidor irritado hace 8 meses y 12 dias
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