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Donde no me llaman

Superman returns

Tras la esperada vuelta del Hombre de Acero a nuestras pantallas, ¿cómo resistirme a escribir uno de mis comentarios?

Volver a ser un niño
La última entrega cinematográfica de las aventuras del Hombre de acero deja muy claras sus intenciones desde el principio. Su mismo título, Superman returns, es toda una declaración de intenciones.
A diferencia de la magnífica Batman Begins, en la que Christopher Nolan y su equipo decidieron volver a contar la historia de Batman desde el principio, tal vez porque lo narrado por Tim Burton no coincidía con lo que ellos (al igual que muchos de nosotros) pensaban que debía ser el personaje, Bryan Singer maneja aquí a un Superman que regresa tras un par de décadas lejos de nuestras pantallas. No se trata de una puesta al día, ni de una actualización, ni de una nueva interpretación del personaje. No es un nuevo Superman, es el mismo que conocíamos. Y ha vuelto.
Singer ha manifestado en diversas entrevistas que ha abordado esta película como una continuación de las dos primeras entregas protagonizadas por Christopher Reeve. No se trataba de sobrescribir, sino de continuar lo ya visto, olvidando, lógicamente, Superman III y Superman IV. Aunque no hace falta más que consultar alguno de los múltiples foros de internet para comprobar que existen muchos aficionados a quienes no les ha convencido este mimetismo con el pasado, y hubieran preferido algo más novedoso y rompedor, esta voluntad de continuismo es fruto de una decisión voluntaria y legítima de Singer. Disgustará a muchos, pero es una gran noticia posible para muchos de los espectadores.
Yo soy uno de ellos. Soy un casi cuarentón que recibió de lleno el impacto del estreno de Superman y Superman II. El cine me fascina, y nunca he vivido una experiencia cinematográfica tan intensa como esas dos películas. La música de John Williams me ponía (y sigue poniéndome) los pelos de punta (habrá bandas sonoras de mayor calidad musical, pero no conozco ningún tema más potente y eficaz a la hora de sobrecoger al espectador) y durante semanas asistí todos los sábados a ver Superman II al cine (cuando se estrenó la primera aún era demasiado joven para ir al cine solo), y un día casi volví llorando a casa porque no quedaban entradas. No puedo describir con palabras lo que sentía cuando Clark se transformaba por primera vez para salvar a Lois Lane tras sufrir un accidente de helicóptero (“¿Y quién le sujeta a usted?”); o cuando Clark Kent se lanzaba por la ventana del Daily Planet para cambiarse de ropa en pleno vuelo después de que Luthor le hubiera mandado un mensaje ultrasónico; o cuando se metía en un callejón para poder disfrazarse en plena carrera antes de volar a Paris para salvar a Lois, esta vez en apuros en la Torre Eiffel; o cuando, tras recuperar sus poderes, regresaba del ártico para salvar a Metrópolis del General Zod, Ursa y Non (¿Le recordáis allí, en el exterior del Planet, de pie en el aire, con los brazos cruzados, desafiando al malvado General? “General, ¿le importaría salir aquí un momento?”). Qué recuerdos.
Supongo que, al igual que muchos, me sentí decepcionado al ver Superman III que, aunque contenía algunas buenas secuencias, recurría en exceso al humor facilón (no está bien hablar mal de Richard Pryor teniendo en cuenta cómo acabó, pero...). Y, como terrible colofón, asistí con incredulidad y horror a Superman IV, aquel bodrio perpetrado por cuatro duros por la Cannon. Aún sigo sin entender cómo pudo degenerar así la saga y dejarnos con tan mal sabor de boca.
Así que durante veinte años he seguido con interés todos los rumores sobre los proyectos para retomar la serie. Con interés y preocupación, anhelando una película a la altura de las dos primeras, pero temiendo que la actualización fuera un desastre.
Esperando una nueva película de Superman.
Temiendo una nueva película de Superman.
Ahora, después de haber visto por fin Superman Returns tras estos años de preocupación, por fin he podido respirar tranquilo.

El regreso de Superman
Es cierto que la película es muy irregular. Tras una primera parte en la que le cuesta arrancar, alterna momentos realmente emocionantes con otras secuencias faltas de ritmo, problema generado por un guión no del todo redondo, y por esa (comentada en muchos foros) poda a la que (supuestamente) se ha visto sometido el montaje original para reducir su excesiva duración.
Pero, para mí, el principal problema que tiene la película es todo lo que envuelve a Lex Luthor. En una película de este tipo resulta fundamental contar con un villano con carisma y que haga sentir al público que puede ponerle las cosas muy difíciles al héroe de turno, por muy poderoso que sea. Y aunque Luthor es ese tipo de villano, este Luthor no lo es. El talento de mi admirado Kevin Spacey es incuestionable, y no tiene nada que envidiar al también estupendo Gene Hackman. El problema aquí es que forma en la que está escrito el personaje, y todo lo que le rodea, no le permite lucirse como tiene por costumbre. Este desacierto se manifiesta desde la misma presentación del personaje, donde tenemos a quien siempre ha sido un genio del mal convertido en un vulgar estafador de viejas millonarias. Y podemos seguir con los ejemplos. Lex Luthor, que en Superman intentó hundir la costa de California para revalorizar sus terrenos, y en Superman II pretendía que el general Zod le regalase Australia, vuelve con otro plan basado en la especulación con terrenos. Un plan bastante burdo, si se me permite. No sólo porque resulta muy cogido por los pelos el asunto de que los cristales de Krypton tengan la capacidad de generear tierra, sino porque todo el plan (basado en regresar a la Fortaleza de la Soledad, como ya hizo en Superman II, y en volver a robar un meteorito con kryptonita, como ya hizo en Superman) es bastante estúpido. ¿Cómo supone Lex que va a poder gobernar ese nuevo continente con la única ayuda de un puñado de mastuerzos y una irritante émula de Katharine Hepburn? Y es que Parker Posey no da la talla, y su personaje, además de resultar molesto, recuerda demasiado a la explosiva Srta. Teschmacher que interpretó Valerie Perrine, también bastante tonta, también con cierta tendencia a apiadarse de Superman y traicionar a su novio Lex.
Como digo, todo en torno a Luthor resulta poco original y carente de garra. Los guionistas han fallado con Lex, y, como consecuencia de esto, actor, personaje y película salen perdiendo.
A este error serio se une el hecho de que hay agujeros en la narración, como las dudas que despierta el viaje a Krypton (¿Cómo ha ido hasta allí? ¿De dónde ha salido la nave? ¿Y el traje negro? ¿Cómo ha sobrevivido en el espacio lejos de nuestro sol amarillo?). Por no mencionar lo raro que resulta que nadie ate cabos cuando Superman y Clark regresan al mismo tiempo tras un lustro de ausencia, o esa gran casualidad que supone que dicho regreso coincida también con el de Lex Luthor.
Pero lo cierto es que las dos primeras entregas también contenían graves errores. Como esos superpoderes de quita y pon de Superman; el hecho de que Jor-El ya luciera en Krypton la “S” en su pecho, como si fuera un emblema de la familia, y no la inicial del nombre artístico con el que nuestro planeta bautizaría a su hijo, como ha sido de toda la vida; o, más grave aún, que el Hombre de Acero fuera capaz de dar marcha atrás al tiempo: no sólo esa capacidad le serviría para anular cualquier catástrofe, por lo que la emoción ante cualquier suceso sería nula, si no que el método empleado (¡invertir la rotación del planeta!), resultaría catastrófico.
Pero estas meteduras de pata que no han impedido que en nuestra memoria las dos películas figuren, con toda justicia, en un puesto de honor muy destacado. Por eso creo que no deberíamos juzgar con demasiada dureza los puntos débiles de este Superman returns. Considero que el resultado global es muy satisfactorio, y que muchos de los maduritos que vimos las primeras en su estreno, hemos respirado tranquilos al comprobar que el espíritu y tono son muy similares a los de aquellas.

Tratado como un héroe
Desde mi punto de vista, el mayor acierto de Bryan Singer a la hora de abordar este proyecto, aparte de su fidelidad a la película original de Richard Donner, es el tratamiento del personaje de Superman y de su universo, ya que Singer ha comprendido que sólo hay una cosa más peligrosa para Superman que la kryptonita: el cinismo.
Superman es el primer superhéroe, y en cierto sentido el más emblemático. Mientras que Batman puede convivir con cierto tono sucio y realista, el hijo de Jor-El funciona a un nivel más mitológico, más épico, más fantástico. Es casi un Dios, y, por tanto, creer en él requiere la aceptación de ciertos dogmas de fe, como el hecho de que nadie se dé cuenta de que es idéntico que Clark Kent. Puede hablar del bien y del mal, de la justicia, y demás grandes valores en estos tiempos tan descreídos sin ruborizarse. En un mundo tan lleno de tonos grises, él representa el bien en estado puro. Singer lo ha entendido, y por eso ha renunciado al tono más o menos realista que utilizó (con irregulares resultados) al adaptar X-Men, consciente de que un enfoque desmitificador puede hundir al personaje, y, ayudado por una fantástica fotografía y una brillante banda sonora, ha construido alrededor de Superman un universo realmente a su medida.
Como decía antes, y a pesar de sus defectos, este Superman returns, tras lustros de espera, me ha dejado un gran sabor de boca, por lo que el cuerpo me pide dar las gracias.
Gracias, Bryan Singer.
Gracias por incluir en la banda sonora el tema principal de John Williams, que sigue funcionando igual de bien casi treinta años después, y por permitirnos volver a escucharlo en una sala de cine después de tanto tiempo.
Gracias por utilizar a un desconocido para el papel de Superman, en lugar de alguno de los nombres barajados, como Josh Hartnett o Ashton Kutcher. Gracias por escoger finalmente a Brandon Routh, que funciona perfectamente en el papel, y retoma el personaje construido por Reeve, aunque algunos se quejan de que le imita; bueno, es lógico ¿no? Al fin y al cabo se trata del mismo personaje.
Gracias por encargarte tú de dirigir la película, evitando así que lo hiciera, por ejemplo Tim Burton, McG (Los ángeles de Chalie) o Brett Rhatner (X-Men 3).
Gracias por no haber utilizado ese sistema de actualizar tan en boga que consiste en hacer un remake convirtiendo a todos los personajes en veinteañeros, y al público objetivo en adolescentes idiotas, infantilizando todo el conjunto, y llenando el guión de frasecitas supuestamente ingeniosas, chistecitos, y frases lapidarias. Aunque es cierto que Clark, Lois y casi todos los demás son más jóvenes que en anteriores películas, la estupidez no se adueña de la función.
Gracias por esos guiños hacia las primeras entregas, ese plano final con Superman volando por encima del planeta y despidiéndose con una media sonrisa a cámara antes de salir volando del cuadro.
Gracias por hacer una película clásica, por tener el coraje de no ceder al habitual cinismo y desmitificación, por presentarnos a un Superman sin revisiones, como el héroe puro que siempre nos ha gustado, por no romper con lo anterior, por tener la suficiente personalidad para no temer seguir la estela de Donen. Gracias por tener la humildad de no tratar de demostrar lo buen director que eres, y caer en la tentación de echar mano de virtuosismos técnicos o narrativos.
En resumen, gracias por respetar las dos primeras entregas, que son, en definitiva, las que construyeron el mito de Superman en el cine, y por habernos ofrecido, con veinte años de retraso, este auténtico Superman III.

Referencias

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Comentarios

  1. joder
    muy bueno tu comentario, casi lloro
    me ha emocionado
    ya que estoy aqui, te comento que llevo leyendote un par de meses, no muchos, , ademas, tengo el blog en favoritos, pero casi no actualizas la pagina...tus (increibles) articulos , merecen ser mas de continuoy no uno cada semanas!!!
    en fin, pues nada
    otro que le gusto superman.

    Comentario de raul hace 1 año y 23 meses

  2. Amigo Iñaki, qué tiempos aquellos de tus reseñas en cyberdark. Veo que sigues como siempre; sencillamente genial.
    Respecto a la peli en sí, aún no la he visto, sólo trozos sueltos.
    Por tus comentarios, en general veo que coincido mucho contigo en temas como las peliculas anteriores, poderes, fallos y tal- no en todos, porque lo de que nadie reconozca a Superman como Clark Kent, lo veo casi lógico: ¿porque deben esperar que Superman tenga una identidad secreta; y porque esa debe ser una en concreto?. Claro, que con lo de la vuelta de Super y Clark al mismo tiempo, ya se podría sospechar...
    En fin, bastante de acuerdo en general, y maravillado de tus reseñas, como siempre
    Se puede estar más o menos de acuerdo, ya te lo dije hace tiempo, pero nos e te puede reprochar nada.
    Saludos, y recuerdos

    Comentario de javier hace 1 año y 23 meses

  3. yo lei que una de las teorias es que las gafas de superman tienen poderes o algo así, y si las lleva puestas no lo reconoce ni claus.
    incluso si va vestido de superman pero tiene las gafas, "supuestamente" no lo reconocerían
    de hecho cuando a lois se le cae el bolso, surante unos segunods clark no tiene gafas y la mira como diciendo: aqui estoy, delante tuyo!!!
    pero luego se las pone y ella no le reconoce..

    Comentario de raul hace 1 año y 23 meses

  4. Raúl, muchas gracias por lo que dices y por leerme. Sé que soy poco prolífico, pero ya sabes, el curro deja poco tiempo.
    Ojalá pudiera dedicarle más horas a esto de escribir.
    Además, comentarios como el tuyo son de los que animan a ponerse a teclear.
    Un saludo.

    Javier, lo mismo te digo: muchas gracias. Creo que exageras con lo de genial, claro, pero se agradece de todas formas.
    Lo de no reconocer el parecido entre Clark y Superman no lo señalo como un fallo, llo comparo con un dogma de fe que hay que creer sin más si se quiere entrar en el universo del personaje. Por eso, y por otras cosas, digo que se requiere de cierto enfoque mitólogico para tratar al personaje, porque bajo un punto de vista realista, no se sostiene en absoluto.
    Muchos recuerdos también para ti, Javier.
    Yo también añoro Cyberdark.
    Un abrazo a todos

    Comentario de Iñaki hace 1 año y 23 meses

  5. Hola, amigo, hace tiempo que te quería escrbir. Muy bueno tu blog, concienzudas reseñas e ideas originales. Si quieres echar un vistazo al mio, tienes ahi la dirección. Lo empece hace unos meses sin una temática concreta, simplemente para dar salida a mis obsesiones y tonterias varias, es un batiburrillo de cosas. Espero que podamos seguir en contacto por mail o como sea. Un abrazo.

    Comentario de Murkrull hace 1 año y 22 meses


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