Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Donde no me llaman

Anoche soñé con Natalie Portman

Anoche soñé con Natalie Portman. Soñé que tenía una aventura con ella, y claro, me he despertado totalmente enamorado.
No es la primera vez que me sucede algo parecido. A todos nos ocurre de vez en cuando: sueñas que vives un romance con una persona famosa, y cuando te despiertas la sensación permanece contigo. El problema es que llegar hasta estos personajes es complicado, por lo que te enfrentas a un amor imposible, lo que no resulta la mejor forma de comenzar el día.
Morfeo es tan cabrón, que a veces incluso sueñas con personas que ni siquiera te gustan en realidad, pero eso no cambia el resultado del romance onírico: te puedes despertar enamorado de Paz Padilla, situación que te puede arrastrar a unos abismos de horror en los que ni siquiera Lovecraft osó adentrarse. La ventaja es que, en estos casos, resulta bastante fácil librarse de esa sensación de falso enamoramiento. Pero cuando uno sueña con una preciosidad como Natalie Portman, la cosa se complica. Sobre todo estos días, en los que uno se encuentra su encantador rostro en miles de portadas de revistas, carteles y anuncios a causa del estreno de V de Vendetta.
Afortunadamente esta melancólica sensación de amor perdido desaparece al poco tiempo, y unas horas después no queda nada de ella, como sucede con esos sueños que uno intenta retener pero que se desvanecen como humo. Pero en ese estado de “recién despertado”, he imaginado cosas. ¿Cómo podría llegar hasta mi amada Natalie? Hace unos meses estuvo en el bar donde trabajo, y no le dije nada. Perdí mi oportunidad. Luego leí en una entrevista que se había sentido bastante sola durante los meses que había pasado en Madrid rodando Goya’s ghosts. ¿Por qué no me llamaste, tonta? ¿Qué necesidad hay de pasarlo mal estando yo aquí?
Para completar todo este escenario de amores imposibles, casualmente acabo de leer En algún lugar del tiempo, de Richard Matheson, novela que dio lugar a una mediocre película homónima, salvada sólo por las interpretaciones de Chistopher Reeve y Jane Seymour, y la estupenda banda sonora de John Barry. ¿Argumento? Un tipo se enamora de una actriz muerta hace años tras ver una foto de la mujer tomada 75 años atrás. Gracias a un rocambolesco sistema para viajar en el tiempo basado en una especie de auto hipnosis, nuestro protagonista se traslada al siglo 19, donde conoce a la mujer, con la que vive una apasionada historia de amor. Lo que muchos ven como una romántica odisea, para mi no es nada más que la historia de un imbécil. ¿Cómo sino es posible que alguien se convenza de que es el amor de su vida es alguien que conoce únicamente a través de una foto? Más desconcertante aún: aunque en este caso estemos hablando de una novela, esta situación, poco más o menos, ocurre con bastante frecuencia en la realidad.
El caso de los romances que suceden en los sueños es particular, porque, aunque irreales, durante ese periodo sí que se mantiene cierta relación con la otra persona, aunque sea todo producto de nuestra mente. Además, cuando se trata de actores o personajes famosos, si que les conocemos en cierta medida, aunque se trate de un conocimiento falso, ya que se basa en los papeles que interpretan, o en su imagen pública, los cuales no tienen porque coincidir con su auténtica personalidad..
Pero la gente se enamora continuamente de desconocidos, incluso estando despierta.
Un caso muy conocido es el típico flechazo. ¿Cuántas veces hemos escuchado esa anécdota en la que un hombre, tras ver a una mujer por primera vez, le dice a un amigo que está junto a él “Esa mujer va a ser mi esposa”, para luego, efectivamente, casarse con ella? Esta historia, seguramente falsa, ilustra perfectamente eso que se llama el amor a primera vista. Una especie de enamoramiento express. ¿Romántico? Más bien estúpido. ¿Cómo es posible que te enamores de alguien que acabas de ver y del que no conoces absolutamente nada? Aunque se trate de la persona más bella y atractiva del mundo, me gustaría creer que el amor se basa en algo más que en la simple atracción física.
En esta misma línea, y más acorde con los tiempos que corren, está el ahora habitual caso del enamoramiento a través del chat. Cada vez son más numerosas las personas que buscan y/o encuentran pareja a través de internet. Es como si la red misma se hubiera convertido en un inmenso club para solteros en el que buscar ligue. Sólo que, dado lo inmenso del ciberespacio, este club comprende a todo el planeta, lo que conlleva que en los últimos tiempos estén proliferando las relaciones entre personas de distintas ciudades e incluso países. Las compañías de transportes están encantadas con esta situación, viendo como sus beneficios aumentan al sumarse a sus viajeros habituales miles de personas al borde de un ataque de nervios que viajan a Dios-sabe-dónde para encontrarse con ese amor que apenas conocen.
A pesar de que son miles quienes defienden esta forma de encontrar pareja, no lo puedo entender. Comprendo que a través de un chat pueda uno tropezarse con alguien con quien se descubra que se tiene mucho en común, y que luego, tras conocerse en persona, la cosa pueda ir a más. Pero enamorarse directamente simplemente chateando, sólo a través de los textos que nos envía alguien que en muchos casos ni siquiera sabemos que aspecto tiene, sin mirarle a los ojos, sin tener ocasión de percibir su lenguaje corporal, sin saber cómo se mueve, cómo huele... Y, sobre todo, en un chat resulta tan fácil mentir (o al menos maquillar la verdad), que, consciente o inconscientemente, todos lo hacemos en alguna medida. Por eso nunca puede uno estar seguro de quién es realmente la persona que está al otro lado.
Pero, a pesar de esto, siguen formándose cada vez más ciberparejas.
Es como si el mundo estuviera lleno de solterones cibernautas desesperados, con una maleta siempre preparada en una mano, y una caja de Lexatin en la otra.
¿Cómo es esto posible? Sería lógico suponer que el amor, esa necesidad y deseo de compartir la vida entera con alguien, sólo podría nacer entre personas que se conocen lo suficiente. Por supuesto nunca se conoce completamente a otra persona, claro, pero hablo de un conocimiento razonable, algo mayor del que puede obtenerse a través de una foto borrosa enviada por email. Pero, lógico o no, estos incomprensibles enamoramientos se dan con mucha frecuencia.
¿Cuál es la razón?
¿Por qué la gente hace estas cosas?
No tengo ni idea.
Para estudiar esto con seriedad sería necesario saber con exactitud qué es el amor, contar con una definición válida de este sentimiento, y esto es algo de lo que nunca se dispondrá, ya que para cada persona supone algo distinto.
Aunque yo sí tengo ciertas teorías al respecto.
Creo que el amor no existe.
Al menos no como algo en sí mismo. No es algo que pueda aislarse de la persona que lo experimenta, como puede hacerse con una enfermedad cuyo agente causante (virus, bacteria o lo que sea) tiene entidad propia y puede aislarse del paciente. El amor sólo se da en la medida en la que el sujeto lo siente. ¿Estás realmente enamorado? Desde mi punto de vista lo estás si crees que lo estás, pero no esperes que nadie pueda demostrarlo con una serie de análisis.
Otro tema ¿por qué algunas personas tiene más tendencia a enamorarse que otras? Yo creo que todo se debe a que el amor se basa en dos aspectos: imaginación y necesidad. Como he comentado antes, para amar a alguien necesitamos conocerle lo suficiente, por lo tanto, si nos enamoramos de alguien muy rápidamente no queda más remedio que concluir que no nos enamoramos de la persona en realidad, sino de la persona que imaginamos que es. Conoces a alguien que parece que puede reunir ciertas características que lo hacen afín a ti y comienza un proceso mental por el que imaginas cómo es la persona, rellenas los huecos que no conoces, y te enamoras de la persona que supones que es, no de la que es en realidad, ya que aún no lo has descubierto. Los problemas suelen surgen de la confrontación entre esa persona que imaginas y la persona real, ya que ambas suelen ser muy distintas.
En cuanto al otro elemento que para mí influye en el enamoramiento, la necesidad, resulta un serio peligro para encontrar un amor de verdad, y para la felicidad en general. Todos conocemos a personas que sufren distintos grados de desesperación por encontrar pareja, y eso, decididamente, no es bueno. Estas personas sufren normalmente de un serio problema: no soportan estar solas. Por esta razón, conscientemente o no, buscan continuamente a su alrededor a alguien a quien amar, por lo que las posibilidades de equivocarse en la elección son enormes. Buscan personas que se adapten a su perfil de pareja ideal, y a menudo se inventan que las personas son como ellos creen que son.
¿Resultado? Continuas decepciones y desamores.
Pero, por mucho que este tipo de comportamientos generalmente derive en desastre, gran parte de la sociedad sigue contemplando con ojitos embobados todo tipo de manifestaciones de amores precipitados, absurdos y carentes de fundamento. Bien sea en la realidad, en el cine o en la literatura, seguimos creyendo que no hay nada más bonito y romántico que el flechazo, el amor a primera vista.
En este contexto, no es de extrañar que una obra como Romeo y Julieta represente para la mayoría el ejemplo perfecto de historia romántica, de amor verdadero. No tengo nada en contra de esta obra. Todo lo contrario: sea quien sea su autor me parece que está maravillosamente escrita, y recomiendo a todos que la lean (o relean). En lo que no estoy de acuerdo es en que se haya convertido en el estandarte del romanticismo. Romeo y Julieta, debajo de todos sus apasionados versos, de todas sus encendidas soflamas alabando al ser amado, debajo de esas melodramáticas muertes por amor, esconde una historia mucho más simple, mundana y terrenal: la historia de un calentón. La historia de dos adolescentes saturados de hormonas que, tras conocerse brevemente, se mueren por echar un polvo.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Sobre este tema, creo que sabrás, que no te voy a dar la razón, simplemente no lo voy como tú,tampoco entiendo que la gente pueda "enamorarse" por internet, a primera vista, y cosas parecidas sin conocer a la persona, pero dime ¿Hemos llegado a conocernos nosotros mismos para conocer a fondo a otra persona?, creo que la idea está en ser feliz y disfrutar de los momentos junto a la persona que quieres que esté a tú lado, lo bonito es ser diferentes, pensar cada uno según le parezca y entenderse sin necesidad de ser iguales, sin que nadie te diga lo que tienes que hacer, decir o pensar, vivir junto a alguién, pero no porque te sientas solo o sientas dependencia sino porque te guste estar a su lado, porque lo que conoces de ella o él te atrae y te llama la atención, porque te guste su compañia y te sientas bien a su lado, sino ¿ porque sueñas con Natalie Portman? ¿porque quieres tenerla a tú lado como a una "hermana"?,¿que hay de malo en estar "saturados de hormonas y morirse por echar un polvo"?¿a caso no es lo que nos gusta a todo el mundo?mejor hacerlo con alguién que te guste, aprecies, quieras y admires que con una persona que es indiferente para ti, pero bueno como tú me dijiste "tenemos pendientes muchas charlas sobre distintos aspectos de la vida en general" que mejor hablarlos en persona ¿no te parece?.

    Comentario de Marta hace 2 años y 26 meses

  2. Tras leer un par de veces tu comentario, Marta, sigo sin saber cuál es la parte del comentario en la qué discrepas conmigo.
    Un beso.

    Comentario de Iñaki hace 2 años y 26 meses

  3. Bueno, no se si es que no te he entendido bien, pero no estoy de acuerdo cuando comentas que "no crees que el amor exista", lo que yo intento decirte es que es cierto que no es algo material que como mencionas puedas "detectar mediante un analisis", pero ¿cómo sabes, por ejemplo, que tienes cariño, o amas, a tú madre, o tus hermanos, o incluso a un amig@?(aunque sea diferente el amor), ¿acaso no es un sentimiento que "llevamos incorporado" que no podemos decidir cuando lo sentimos o no?, desde mi humilde opinión no creo que eso signifique que el amor no exista, sino que tú no crees en él, algo que dudo mucho pero bueno, ese sería otro debate. Otra cosa que no puedo comprender es lo de "imaginación y necesidad", es cierto que muchas personas imaginan, o se auto-convencen que la persona es lo que no es,pero ¿es necesario que el amor sea imaginación?, necesidad ¿por qué? ,desesperación por no poder estar solo puedo comprenderlo, pero no entiendo que todas las personas que estén enamoradas estén "necesitadas de cariño"no todas somos iguales, no se puede generalizar, cada uno tenemos una forma diferente de ver el amor, (que pena soy muy burra, pero no te entiendo),en cuanto a lo de las "manifestaciones de amores precipitados, absurdos y carentes de fundamento",según quieras comprenderlo, está expresión me la tienes que explicar porque no puedo comprenderla,en lo demás basicamente estoy de acuerdo, la gente tiene mucha facilidad para confundir el estar enamorado con el "admirar" (si se puede llamar así) a una persona,considerando los ejemplos que tú comentas de internet, no se, es dificil expresar las ideas con palabra pero creo que más o menos lo he conseguido, ¿no crees? ¿me entiendes ahora?, espero que si, un besazo.

    Comentario de Marta hace 2 años y 26 meses

  4. Más simple que todo eso: no todo el mundo tiene la capacidad y la suerte de enamorarse. Y en ese caso da igual que se lo intentes explicar porque no lo entenderán. Es como querer explicar un orgasmo, cada uno tiene su versión pero hay que vivirlo para entenderlo.

    A estar solo, sin embargo, sí se aprende y debo decir que es muy sano emocionalmente hacerlo. Esa es la diferencia abismal, que el amor es una capacidad de la que no todo el mundo está dotado.

    Y por cierto, qué versión de Romeo y julieta has leído para llegar a esa conclusión????? El comic no vale : )

    Comentario de diqueSi hace 2 años y 26 meses

  5. Marta, creo que creo en el amor, pero creo que es más posible que sea auténtico cuando aparece sin buscarse, cuando los factores "Necesidad" e "Imaginación" se encuentran a nivel mínimo, cuando surge sin que ninguno de los enamorados se "presione" para sentir algo que tal vez carezca de fundamento.
    Y también creo que cuando estás muy cerrado a un posible nuevo amor (por las razones que sean), es también más difícil que llegues a sentirlo, incluso aunque te encuentres con personas que, en otras circunstancias, te harían "tilín". Eso no quiere decir que, aún así, sea imposible enamorarse (si aparece la Portman...). Lo único que intento expresar es que las actitud, situación o predisposición de las personas puede influir mucho en las posibilidades de enamorarse.
    (Releyendo esta nota explicatoria, no sé si he aclarado algo, o he contribuido a liar más todo este asunto).

    diqueSí, es posible que no todo el mundo tenga la capacidad de amar, pero creo que todos podemos enamorarnos, aunque cada uno lo haga a su manera, y no todos estén de acuerdo con la manera de los demás. En cuanto a Romeo y Julieta, creo que la versión que he leído es la de verdad, o al menos así me la vendieron (tendré que buscar el ticket de compra, no sea que me hayan timado).
    En cualquiero caso, aunque no me estéis de acuerdo conmigo, aceptad que os mande muchos besos.

    Comentario de Iñaki hace 2 años y 26 meses

  6. Marta, creo que creo en el amor, pero creo que es más posible que sea auténtico cuando aparece sin buscarse, cuando los factores "Necesidad" e "Imaginación" se encuentran a nivel mínimo, cuando surge sin que ninguno de los enamorados se "presione" para sentir algo que tal vez carezca de fundamento.
    Y también creo que cuando estás muy cerrado a un posible nuevo amor (por las razones que sean), es también más difícil que llegues a sentirlo, incluso aunque te encuentres con personas que, en otras circunstancias, te harían "tilín". Eso no quiere decir que, aún así, sea imposible enamorarse (si aparece la Portman...). Lo único que intento expresar es que las actitud, situación o predisposición de las personas puede influir mucho en las posibilidades de enamorarse.
    (Releyendo esta nota explicatoria, no sé si he aclarado algo, o he contribuido a liar más todo este asunto).

    diqueSí, es posible que no todo el mundo tenga la capacidad de amar, pero creo que todos podemos enamorarnos, aunque cada uno lo haga a su manera, y no todos estén de acuerdo con la manera de los demás. En cuanto a Romeo y Julieta, creo que la versión que he leído es la de verdad, o al menos así me la vendieron (tendré que buscar el ticket de compra, no sea que me hayan timado).
    En cualquiero caso, aunque no me estéis de acuerdo conmigo, aceptad que os mande muchos besos.

    Comentario de Iñaki hace 2 años y 26 meses

  7. Anda que...se puede llegar a estirar tanto un tema... Yo lo único que quiero decir es que me gustaría no haber leído el párrafo de Romeo y Julieta, porque me has dejado muy chafada. Vivía muy feliz en mi ignorancia pero desde que lo he leído... pues sí, realmente no se dieron tanto tiempo para conocerse como para llegar a sentir tan intensamente lo que sintieron. Es cierto. Fue un calentón. Buaaaaaa. Si casi no habían cruzado dos palabras! Aunque también he de decir que seguirá siendo una de mis favoritas, sobre todo después de la versión en cine en la que sale el Di Caprio (sí, ya sé, pero también ha hecho buenas interpretaciones!). Junto con la música de Des'ree, no sé cómo lo hizo el director pero esa escena se me grabó y es muy parecida a cuando yo me he enamorado (en sensaciones, digo). Oh, Romeo Romeo, por qué eres tú Romeo... qué bonito. Cuando estudiaba en la universidad unos compañeros hicieron la escena del balcón en dramatización. Lo curioso fue que me enamoré de mi compañera que hacía de Julieta!, pero luego se me pasó. Sería también un calentón?
    Un besazo

    Comentario de Lerenda hace 2 años y 26 meses

  8. Si la imaginación hablara, los paraísos serían posibles...¿cómo dejarla fuera del amor? ¿por qué despreciar la capacidad humana de sublimar al objeto amado aún a sabiendas de nuestros inevitables defectos y virtudes? Por otro lado, ¿por qué no podrá ser conciliable el romanticismo con lo circunstancial? Somos nosotros y nuestras circunstancias, pero tal vez entre ellas vaya la necesidad de imaginar y de soñar con toda intensidad sobre aquel o aquella a quien amemos o creamos amar... ¿Acaso no nos llamamos como nos llamamos porque alguien en su momento creyó que ése era el nombre mejor para nosotros? ¿Acaso no hay aviones porque alguien en algún lugar creyó que volar podría ser una realidad? ¿Acaso no es hoy circunstancia lo que en un momento fue creencia? Ambas esferas son conciliables, pero la sublimación del amor me parece inevitable. "Amar es una locura si no se ama con locura", alguien dijo alguna vez. Si Romeo y Julieta sirvieron en alguna de sus páginas para despertar la esencia del amor en su estado puro, si bien con los ingredientes trágicos necesarios para la obra, o de hacernos soñar con la creencia en el amor o en sus posibilidades en nosotros mismos, como pienso que es el caso, recupera su sentido no sólo como ejercicio literario, algo indiscutible, sino también como aporte valorable en la dimensión que supone del conocimiento humano...

    Comentario de Victoria Villar Sanjurjo hace 2 años y 26 meses


Recordar datos


Donde no me llaman © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.